Lunes XVI del Tiempo Ordinario
Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará Mt 12, 38-42 Haznos navegar, Señor, en la embarcación de la alegría que dejamos escondida en medio del ramaje y de la frondosidad. Vuélvenos disponibles para viajes largos, como siempre los del corazón: que viajemos en la ruta de las palabras reencontradas, de las conversaciones reveladoras, sin mapa preciso como el recorrido de los pájaros. Que ningún resentimiento o daño afloje el nudo apretado que nos liga al amor y a la amistad. Ayúdanos antes a acoger la fuerza trémula y fortísima de la vida que perdura en nosotros como una llamada incesante. Apártanos del tiempo interrumpido, opaco, donde experimentamos la negación de nosotros y de ti. Y que cada día señale el descubrimiento profundo de nosotros mismos y de los otros, en la certeza de tu presencia nítida y radiante. José Tolentino de Mendonça