Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como fernández

Jueves IX del Tiempo Ordinario

Imagen
  No hay mandamiento mayor que estos Mc 12, 28b-34 Hoy, las iglesias cristianas enfrentan el mismo desafío que las iglesias alemanas en los años treinta: elegir entre la complicidad silenciosa con el poder o la denuncia profética de la injusticia. La verdadera interpretación bíblica no se valida por su coherencia lógica o su encaje en un esquema profético, sino por sus frutos éticos. Una teología que justifica el genocidio, que anula la empatía y que convierte la letra en instrumento de opresión, no puede provenir del Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios que se reveló como Padre misericordioso en Jesucristo. Por lo tanto, solo mediante el retorno a los principios éticos fundamentales de justicia y  misericordia podrá restaurarse el equilibrio teológico y humano en Tierra Santa. Eugenio Fernández  

Domingo I de Cuaresma

Imagen
  Jesús ayuna cuarenta días y es tentado Mt 4, 1-11 Señor, ¿se puede ser feliz sintiendo sed? ¿Qué sed produce dicha y felicidad? ¿Qué sed vivías tú, que vivías en plenitud? Señor, felices los que tiene sed de salvación. Señor, felices los que sentimos sed de Dios, felices los que tenemos sed "no de bienes", sino del "único e infinito Bien". Señor, felices los que suspiramos por ti,  felices los que deseamos ardientemente sumergirnos en ti.  Manuel J. Fernández Márquez Feliz domingo

Lunes XV del Tiempo Ordinario

Imagen
  No he venido a sembrar paz, sino espada Mt 10, 34 - 11, 1 Señor, existe en mí algo que no puede ser atacado, existe en mí un centro indestructible que es mi yo sagrado, mi ser esencial y mi ser en ti. Señor, en ese nivel, necesariamente, se es profundamente calmo y sereno ante todo ataque, ante toda adversidad, porque, en realidad, ni ha existido ni puede existir ataque ni adversidad. Señor, mi consistencia y mansedumbre eres tú en mí y yo en ti. Señor, mi fuerza es mi debilidad. Manuel J. Fernández Márquez

Domingo XVI del Tiempo Ordinario

Imagen
  Andaban como ovejas que no tiene pastor Mc 6, 30-34 Buscar la felicidad y la dicha continuamente se ha convertido en el hilo conductor de nuestras horas y de nuestros días.  Buscamos la felicidad en cada momento y en cada lugar con verdadera ansiedad... pero no la encontramos. Llevamos muchos años experimentando esa frustración que nos parece confirmar que es imposible alcanzarla. ¿Acaso no hemos sido creados para la dicha? ¿Dónde está la felicidad? Desde luego no está donde la buscamos ordinariamente, porque si estuviera allí, la habríamos encontrado. Miguel J. Fernández Márquez, SJ Feliz domingo