Sábado IV de Pascua
Quien me ha visto a mí ha visto al Padre Jn 14, 7-14 Así que, tomando un cuerpo como el nuestro, porque todos los cuerpos estaban destinados a la corrupción de la muerte, Él rindió su cuerpo a la muerte en lugar de todos y lo ofreció al Padre. Lo hizo por mero amor para que en su muerte todos murieran y así la ley de la muerte fuese abolida y poder hacerlos vivos con su muerte a través de la apropiación de Su cuerpo y por la gracia de Su Resurrección. Atanasio de Alejandría, ¿?-373 A mis hermanos en el ministerio, Marco y Eduardo , de la OSSA; en el día de su titular.