Sábado II de Pascua
Soy yo. No temáis Jn 6, 16-21 Vivimos la alegría de la Pascua con la certeza de que no estamos solos, abandonados. El Dios que hizo nacer a Jesús, que lo envió y lo sostuvo en su misión, que lo resucito de entre los muertos, esta con nosotros. El no es indiferente a nuestras luchas, a nuestros sueños, a nuestras vacilaciones.