Miércoles V de Pascua
El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante Jn 15, 1-8 Una comunidad en misión se alimenta de la vid, cuya savia es simbolizada por la palabra o la sabiduría de Dios. Una comunidad en misión se prepara y hace uso del discernimiento informado para su trabajo. Además, como comunidad en misión está en el camino, abre espacios y teje relaciones diversas y profundas, para que todos y todos permanezcamos en el amor, que lleva a la justicia y la convivencia en paz.