Miércoles IX del Tiempo Ordinario
No es Dios de muertos, sino de vivos Mc 12, 18-27 Hay quienes quieren saber el porqué de todas las cosas. Aspiran a entrar en los arcanos de Dios, para pedirle razón de los sucesos del mundo y de los hombres. Pretenden que sea siempre clara la causa por la que Él consiente al viento que fuerce los naufragios. A ti, te basta saber que los misterios de Dios son adorables, y que hay siempre un porqué escondido en Él, que es una razón de amor y clemencia.