Miércoles del Tiempo de Navidad
Este es el Cordero de Dios Jn 1, 29-34 ¿Quién, Señor, como tú que de grande te has hecho pequeño; tú el Vigilante, dormido; el Puro que fue bautizado, el Viviente que murió, el Rey que se ha rebajado para honrarnos? ¡Bendito sea tu honor! Es justo que el hombre reconozca tu divinidad. Es justo que los habitantes de los cielos adoren tu humanidad. Los habitantes de los cielos quedaron sorprendidos al ver que te has hecho pequeño. Los habitantes de la tierra quedaron admirados al ver tu exaltación. san Efrén de Siria, siglo IV