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Lunes XVIII del Tiempo Ordinario

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  Dadles vosotros de comer Mt 14, 13-21 El pobre será juzgado según el uso que haya hecho de vuestra limosna, y vosotros...vosotros seréis juzgados por la limosna que habríais podido dar y que no disteis. Juan Bautista María Vianney, 1786-1859 (santo Cura de Ars) A mis hermanos y hermanas sacerdotes de todas las confesiones cristianas.

2 de agosto.- Día europeo de la memoria del holocausto gitano

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  Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben Sal 66 El secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, ha realizado la siguiente declaración con motivo del Día europeo de la memoria del holocausto, que se conmemora el 2 de agosto:      “La noche del 2 al 3 de agosto de 1944, más de 3.000 hombres, mujeres y niños gitanos fueron asesinados en Auschwitz-Birkenau. Esta atrocidad marcó uno de los capítulos más oscuros en la historia del holocausto gitano, en el que hasta 500.000 gitanos fueron perseguidos y asesinados por el régimen nazi.      Este año también se cumple el décimo aniversario desde que el 2 de agosto fue oficialmente reconocido como el Día europeo de la memoria del holocausto gitano. Este reconocimiento, largo tiempo esperado, era un paso crucial para reconocer el sufrimiento de las comunidades romaníes y hacer frente a décadas de silencio y negación.      Hoy rendimos homenaje a las víctimas ...

Jesús sacerdote eterno según el rito de Melquisedec

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  En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: «Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a todos los que le has dado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por estos que tú me diste, porque son tuyos. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me ...