Jueves XXXI del Tiempo Ordinario

Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta
Lc 15, 1-10

    Esta parábola nos ayuda a definir el carácter de Dios y la misión de Jesús. Dios ama a los pecadores y está en búsqueda insistente de quienes no le conocen. Nuestro pecado no aleja a Dios, sino que hace que su amor sea más intenso. Es por eso que Jesús vino para buscar lo perdido. Las personas creyentes somos llamadas a identificarnos con el corazón del Padre y a imitar a Jesús en nuestra búsqueda de lo perdido.





 

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