Jueves XXI del tiempo Ordinario
Estad preparados
Mt 24, 42-51
No escucho más que el silencio,
tu voz sin voz, la palabra
profundamente escondida
con que naces en mi alma.
Oír Tu Verbo tan solo:
No el grito que se encarama
por encima de las torres
que voy alzando obstinada.
Tu Verbo secreto y puro
y no esas músicas vanas
que em asedian los oídos
los aturden y los manchan.
Oír tan solo verdades.
Quiero tejer los silencios
donde nace Tu palabra.
Ernestina de Champourcín, 1905-1999

.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario