Miércoles III de Adviento

 

Genealogía de Jesucristo, hijo de David
Mt 1, 1-17

Concédeme, Señor,
la dicha del hombre que no sigue el consejo de los impíos
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos,
sino que su gozo es tu Palabra, Señor,
y medita tu ley día y noche.
Así podré ser como un árbol plantado al borde de la acequia:
que da fruto en su sazón,
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tendrá buen fin.





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