Martes XXIV del Tiempo Ordinario
¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!
Lc 7, 11-17
Consciente o inconscientemente, los hombres y mujeres de hoy parecen reclamar algo que no es técnica, ni ciencia, ni doctrina religiosa, sino experiencia viva del que es la Fuente del ser y el Salvador de la criatura humana. Pero, ¿quién les puede mostrar el camino acertado y señalar la dirección buena?, ¿quién les puede ayudar a descubrir esa verdad interior que es la que realmente libera y hace vivir?


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