Martes XX del Tiempo Ordinario

 

Más fácil le es a un camello entrar por el ojo de una aguja,
que a un rico entrar en el reino de los cielos
Mt 19, 23-30

¿Para qué somos sociales si no para compartir todo con los demás? Nos une la carne, la sangre, el paisaje, el trabajo, la lengua... Cuando nace la solidaridad, se despierta la conciencia. La solidaridad habla, grita, afronta el sacrificio. Entonces, la carga del prójimo se hace nuestra. Y también nuestra fragilidad necesita de los demás. La solidaridad es siempre reciproca y enriquecedora. 

sor Isabel Carretero Gimeno, crss



A mi hermana en la Fe, sor Isabel, crss;
en el día de su cumpleaños.




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