In memoriam.- CCLXXVI aniversario de la muerte de Johann Sebastian Bach

 

Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa
Sal 146

    En enero de 1749, la hija del compositor, Elisabeth Juliane Friederica, se casó con su alumno Johann Christoph Altnickol. La salud de Bach empeoró. El 2 de junio, Heinrich von Brühl escribió a uno de los burgomaestres de Leipzig para pedirle que su director de música, Gottlob Harrer, ocupara los cargos de Thomaskantor y director musical «ante el eventual [...] fallecimiento del señor Bach». Se fue quedando progresivamente más ciego, por lo que el cirujano británico John Taylor lo operó durante su visita a Leipzig en marzo y de nuevo en abril de 1750.

    La última obra de Bach completada fue un preludio coral para órgano, titulado Vor deinen Thron tret ich hiermit, BWV 668a, que dedicó a su yerno Johann Christoph Altnickol, desde su lecho de muerte. En las notas de los tres pentagramas de la cadencia final, leídas según la denominación germana, se encuentran las iniciales «JSB».

    El 28 de julio de 1750 Johann Sebastian Bach falleció a la edad de 65 años. Un periódico de la época informó de que «las infelices consecuencias de su muy poco exitosa operación» fueron la causa de su muerte. Historiadores modernos especulan con que la causa de su muerte fue una apoplejía, complicada por una neumonía. Actualmente se cree que su ceguera fue originada por una diabetes sin tratar. Según ciertos médicos padecía de blefaritis, enfermedad ocular visible en los retratos de sus últimos años.

    El hijo del compositor Carl Philipp Emanuel se ocupó de que El arte de la fuga, aún sin terminar, se publicara en 1751.[120] Junto con uno de los antiguos alumnos del compositor, Johann Friedrich Agricola, el hijo también escribió el obituario («Nekrolog»), que se publicó en la Musikalische Bibliothek de Mizler en 1754.

    Un inventario elaborado unos meses después de que falleciera Bach muestra que su patrimonio incluía cinco clavecines, dos laúdes-clave, tres violines, tres violas, dos violonchelos, una viola da gamba, un laúd, una espineta y cincuenta y dos «libros sagrados», entre ellos obras de Martín Lutero y Flavio Josefo. Fue enterrado en el viejo cementerio de San Juan en Leipzig. Su tumba permaneció sin identificar durante casi ciento cincuenta años hasta que, en 1894, se encontró finalmente su ataúd y lo trasladaron a una cripta en la iglesia de San Juan. Este edificio quedó destruido durante un bombardeo de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que los restos de Johann Sebastian Bach reposan desde 1950 en una tumba en la iglesia de Santo Tomás de Leipzig.

    En este aniversario quiero traerte su obra titulada Musikalisches Opfer, BWV 1079 (La Ofrenda musical) es una colección de cánones y fugas y otras piezas de música compuesta por Johann Sebastian Bach, a partir de un tema musical original del rey Federico II de Prusia (Federico el Grande) al que la obra fue dedicada. 


 El poeta Regino Mateo tiene un poema dedicado a esta composición:

Con sólo siete notas,
un pentagrama,
doce sonidos,
un silo de silencio
y la canción del alma.

comprendió Bach el latir del universo,
lo puso en cifra,
tensó las cuerdas,
limpio la vieja
madera de las dulces
flautas de cerezo.

Nos nombró sus herederos,
su espíritu voló sobre
nosotros, nos legó
toda la belleza.

Dale Señor el descanso eterno...

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