Viernes V del Tiempo Ordinario

 

Hace oír a los sordos y hablar a los mudos
Mc 7, 31-37

Dios mío, estoy contento 
porque Tú me amas, no obstante mi indignidad;
porque te amo, no obstante de mi miseria:
porque alguna vez, no obstante de mi anda, puedo hacer que te amen;
porque puedo sufrir algo por tu amor.
Dios mío, estoy contento
porque eres mi consuelo en las angustias de mi corazón;
porque Tú eres mi luz en las oscuridades de mi camino;
porque Tú eres mi riqueza en mi pobreza;
porque si me has quitado mucho,
me has dejado todavía mucho mas.
Dios mío, estoy contento
porque Tú eres la Belleza, la Bondad,
la Verdad resplandeciente de la que mi alma está sedienta;
porque Tú eres la eterna felicidad de aquellos que he perdido;
porque creo que los he de ver y gozar
en los esplendores de la vida eterna.

Charles-Eugène de Foucauld de Pontbriand, 1858-1916
(san Carlos de Foucauld)





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