Jueves después de ceniza
El que pierda su vida por mi causa la salvará
Lc 9, 22-25
Seguir a Jesús es perder la propia vida para poder recuperarla.
Esta propuesta molesta.
¿Perder mi prestigio?
¿Perder mis seguridades?
¿Perder la imagen que con tanto esmero he ido construyendo?
¡Ni hablar!
A mi hermano en el ministerio, Javier,
en el día de su cumpleaños.


Comentarios
Publicar un comentario