Miércoles XXXII del Tiempo Ordinario
¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?
Lc 17, 11-19
El número de marginados de toda clase va en aumento. Vivimos en un entorno donde sobra gente. El fracaso marca desde la escuela a aquellos que no llegarán al final del recorrido. La analogía con la parábola de los leprosos es impresionante: los leprosos agitan sus campanillas, que ahuyentan a los sanos y señalan a los proscritos. Pero Cristo se deja abordar, camina hacia ellos y los cura. La Iglesia no puede funcionar sin acercarse y acompañar a los pobres.
Jacques Gaillot, 1935-2023


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