Martes XXVII del Tiempo Ordinario

 

Marta lo recibió en su casa. María ha escogido la parte mejor
Lc 10, 38-42

¡Cuándo me acordaré, Señor, de ti sólo! ¡Cuándo me alegraré cumplidamente en ti!
¡Cuándo estaré sin ningún impedimento, en verdadera libertad, y sin ninguna molestia de alma y cuerpo!
¡Cuándo tendré firme paz, paz imperturbable y segura, paz por dentro y por fuera, paz del todo permanente!
¡Oh buen Jesús, cuándo estaré para verte! ¡Cuando contemplaré la gloria de tu reino!
¡Cuándo me será todo en todas las cosas! ¡Cuándo estaré contigo en tu reino, el cual preparaste desde la eternidad para tus escogidos!
Me han dejado acá, pobre y desterrado, en tierra de enemigos, donde hay continuas peleas y grandes calamidades.
Consuela mi destierro, mitiga mi dolor porque a ti suspira todo mi deseo.

Tomás de Kempis, 1380-1471




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