Jueves XXVII del Tiempo Ordinario
Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos,
¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!
Lc 11, 5-13
… me sentó y me dijo que hay cosas que no pueden arreglarse, que hay cosas que se pierden… para siempre. Por mucho que nos esforcemos. Por mucho que duela… O por mucho que nuestro corazón ansíe… volver a repararlas. Porque este mundo es mas poderoso que todos nosotros. Y a veces los vientos que soplan en nuestra contra son demasiado fuertes. En esos momentos tenemos que aceptarlo. Lo que está roto roto está. Y lo único que podemos hacer es intentar construir algo nuevo.
El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder; T2 E8


Comentarios
Publicar un comentario