Lunes XVIII del Tiempo Ordinario

 

Dadles vosotros de comer
Mt 14, 13-21

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre;
vuelca la lumbre de tu consuelo sobre la oscura casa del hombre.
Venga tu reino tan esperado, hágase siempre tu voluntad,
no nos alejes de tu costado ni del camino de la verdad.
Danos ahora tu pan de vida y cada día del otro pan.
Si te ofendemos, ama y olvida: así los hombres aprenderán.
Cuando nos cerquen las tentaciones, sé, Padre nuestro, nuestro sostén.
Que el mal no alcance los corazones de tus hijos, Señor.
Amén.


A mi hermano en el ministerio Nando, CP;
en el día de su cumpleaños.

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