Domingo XIV del Tiempo Ordinario
No desprecian a un profeta más que en su tierra
Mc 6, 1-6
Si en cada tramo del camino, me esperas.
Si en cada dolor del trayecto, me sostienes.
Si en cada alegría, me alientas.
Si, sin yo saberlo, me salvas...
¿Qué puedo entregarte que no sea tuyo?
¿Qué puedo decirte que tú no lo sepas?
¿Qué puedo pedir, Señor?...
Tan solo guardaré silencio en tu presencia,
sabiendo que me amas en lo oculto.
Feliz domingo

Comentarios
Publicar un comentario