Día de Natividad

 

El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros
Jn 1, 1-18

El Verbo se ha hecho carne
El Verbo se ha hecho corazón.
Dios ha tomado un corazón.
El corazón divino palpita
con el latido de millares de corazones humanos.
Desde aquel momento sabemos
lo que habita en el corazón del hombre.
El Dios omnisciente, de hecho,
quiere convertirse en el Dios omnipresente.
No sólo quiere saber
lo que hay en el corazón del hombre:
también quiere experimentarlo.
Y en él nosotros nos experimentamos a nosotros mismos:
nuestro corazón no es un sueño
destinado a ser vano,
no es la condena
a un fracaso sin salida,
no es nuestra coartada fatal
en relación con la realidad.
No, nuestro corazón tiene razón.
De hecho, Dios mismo
ha tomado nuestro corazón.

Klaus Hemmerle, 1929-1994



FELIZ NAVIDAD

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