Lunes IX del Tiempo Ordinario
Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña Mc 12, 1-12 Señor, Jesucristo, nosotros no sabemos hablar de ti; cuando intentamos hacerlo, nuestras palabras resultan débiles, imprecisas, aproximativas. Solo tú, Señor, eres la Palabra; solo tú, tienes palabras de vida que afectan a nuestra vida y que dan vida. Manifiéstate a cada uno, que todos reconozcan que tú eres el sentido, el significado de su existencia, de la vocación decisiva para el camino de cada uno. Carlo Mª Martini, 1927-2012 Nota: Si quieres profundizar en este pasaje te recomiendo el trabajo de Ianire Angulo Ordorika publicada por la Pontifical Biblical Institute: "¿No habéis leído esta Escritura?" (Mc 12,10) . Lo podéis encontrar en Amazon .