Miércoles XIV del Tiempo Ordinario

 

Id a las ovejas descarriadas de Israel
Mt 10, 1-7

Yo sé, Padre, que mi tiempo es precioso a tus ojos, porque soy un hijo querido para ti.
Un hijo querido con amor, tiernamente concebido y pensado desde un tiempo inmemorial, dado a luz y llamado por el nombre con júbilo festivo.
Un hijo buscado en todo abandono aun cuando, por su iniciativa se haya perdido.
Un hijo generosamente entregado a la libertad y a la responsabilidad que lo hacen hombre y mujer.

Carlo Mª Martini, 1927-2012



A mi hermano en el ministerio Salvador, ICR;
en el aniversario de su ordenación presbiteral.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Lectura para el Tiempo de Adviento

Cristianos en Zaragoza: Conferencia

Lunes XVIII del Tiempo Ordinario