XI Domingo del Tiempo Ordinario
Ver, juzgar, actuar… ¿qué haría Jesús con este proceso hoy en día? Si leemos con cuidado la lectura de hoy, vemos que Jesús quizás añade un paso más: “A la verdad la mies es mucha, pero los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (9:37-38). Esta oración presupone que Dios sí responde a la necesidad, porque es un Dios a quien le interesa la condición humana y que es capaz de ser generoso y magnánimo. Más aún, la oración es lo que colma el gran abismo entre la necesidad y los pocos recursos disponibles para el trabajo pastoral, porque la dinámica y el poder que llena el vacío es la magnanimidad de Dios. ¿Y nosotros/as en nuestras comunidades? ¿Funcionamos con la imagen de un Dios generoso y magnánimo o nos enfocamos en la falta de recursos? El dicho “ojos que no ven, corazón que no siente,” nos dice, como el evangelio de Mateo, que la generosidad comienza cuando realmente vemos y nos fijamos en la necesidad del prójimo, y enviamos con confianza lo poco que tenemos.
Feliz domingo

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