Sábado X del Tiempo Ordinario
Yo os digo que no juréis en absoluto
Mt 5, 33-37
No se escucha a Dios impunemente, sin que se pague un precio en moneda de vida; no salimos indemnes del encuentro: el que ha oído su voz, aunque sea una sola vez, no puede evitar ser profeta.


Comentarios
Publicar un comentario