Miércoles X del Tiempo Ordinario
No he venido a abolir, sino a dar plenitud
Mt 5, 17-19
Toma tu biblia. Sitúate en la presencia de Dios que te habla como te ha hablado tantas veces. Agradece la bondad de Dios. Venera el libro que contiene sus palabras. Haz silencio y poco a poco vete releyendo los textos que a lo largo de tu vida han tenido un eco especial en ti. Algunos los sabrás de memoria. Otros estarán fuertemente subrayados. Reléelos, óralos nuevamente, entra en ellos y deja que ellos vayan entrando en ti. Es como recordar el amor primero, esas expresiones de amor que tanto ayudan a vivir y a rememorar la historia de una vida.
Porque el objetivo no está en llegar a aprender cosas sobre Dios, sino en aprender de Dios por Él mismo.


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