Lunes IX del Tiempo Ordinario
Agarrando al hijo amado, lo mataron y lo arrojaron fuera
Mc 12, 1-12
Hagamos lo que hagamos, demos los frutos que demos, Dios no da nunca por perdida la relación con nadie y no se cansa de buscar nuevas sendas para el encuentro ni de reconstruir los puentes que nos unen, por más que nosotros los hayamos dinamitado.


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