Lunes III de Pascua
Trabajad no por el alimento que perece, sino por el que perdura para la vida eterna
Jn 6, 22-29
¿Dónde tienes puesto tu corazón?
¿Qué es lo que de verdad te preocupa?
¿Qué te hace soñar o sufrir?
Si Cristo está vivo en ti, seguro que habrá cambios en tus prioridades.


Comentarios
Publicar un comentario