Domingo IV de Cuaresma
Él fue, se lavó y volvió con vista
Jn 9, 1-41
¡Hay cantidad de veces que no nos damos cuenta de nuestra ceguera!
Estamos tan seguros de que "vemos" que no nos damos cuenta de lo importante y nuevo que Cristo nos quiere mostrar.
Nos volvemos cegatos, incapaces de abrir los ojos para descubrir nuestros fracasos y nuestras faltas.
A mi madre,
en el día de su onomástica.
Feliz domingo


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