Domingo III de Cuaresma
Hay mujeres creyentes comprometidas en hacer memoria de tantas mujeres que a lo largo de la historia han sido silenciadas y más dentro de la historia de la Iglesia; comprometidas en tener nuestra palabra, no callar ni permitir que nos silencien; implicadas en trabajar en red dentro de la comunidad creyente y estando presentes también, como cristianas y creyentes, en colectivos de mujeres que trabajan en distintos ámbitos. Hay mujeres creyentes realizando pequeños gestos que rompen el machismo eclesial, que denuncian que, aunque la Iglesia reconozca la igualdad entre varones y mujeres, en la práctica hay subordinación e inferioridad. Hay varones y mujeres creyentes trabajando conjuntamente dentro de la comunidad, que están haciendo verdaderos esfuerzos en la tarea de romper viejas costumbres, acabar con lenguajes desfasados y los “odres viejos”. ¡Estamos dispuestas/os! ¡Somos Iglesia!
Ana Unzurrunzaga
Feliz domingo


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