Jueves III del Tiempo Ordinario

 

La medida que uséis la usarán con vosotros
Mc 4, 21-25

Tú estas en mí, Espíritu Santo, aunque no te sienta.
Quiero imaginar ahora que eres en mí como una brasa que da calor a mi interior.
De vez en cuando tengo que cerrar la puerta de mi horno, para que el rescoldo no se consuma,
sino que dé calor.
Tal vez otros vengan después para sentarse a mi alrededor y recibir el calor de mi horno:
en esos instantes estoy lleno de agradecimiento.
Déjame, Espíritu Santo, sentirte como el rescoldo que nos une en lo más íntimo
y nos hace ser comunidad.

Anselm Grün  





Comentarios

Entradas populares de este blog

Lectura para el Tiempo de Adviento

Va de libros

Lunes XVIII del Tiempo Ordinario