Miércoles IV de Adviento
Nos visitará el Sol que nace de lo alto
Lc 1, 67-79
Cuando mi corazón desespera
y me aparto de tu amor,
ilumíname, Señor.
Cuando olvido las cosas grandes
y portentosas que hiciste,
ilumíname, Señor.
Cuando dudo de tu misericordia,
ilumíname, Señor.
Cuando mi corazón se vuelve
orgulloso y no deja espacio
a tu amor y bondad,
ilumíname, Señor.
Cuando pongo toda mi confianza
en lo que tengo
y pierdo de vista las necesidades
de los pobres,
ilumíname, Señor.


Comentarios
Publicar un comentario